El paraguayo valoró el trabajo interno en Montmeló, destacó la química con Invicta Racing y se siente candidato.
Desde Zurich y ya entrada la noche europea, Joshua Dürksen hizo un balance sereno y firme de los test de pretemporada 2026 de Fórmula 2 en Montmeló. El paraguayo remarcó que fueron “días de mucho aprendizaje”, con extensas tandas, múltiples configuraciones y un objetivo claro: llegar en ritmo a la primera carrera.
“El resultado de la tabla no nos importa”, aclaró. No por desinterés, sino porque los tiempos carecen de contexto: combustible, mapas de motor o cargas aerodinámicas varían entre equipos. “Lo que sí importa es el trabajo interno”, explicó. En esa evaluación privada, el saldo fue positivo y se cumplieron los objetivos previstos.
Uno de los puntos altos fue la comunicación con su ingeniero. Dürksen destacó la sintonía lograda en pocos días y la construcción de una metodología común. “Estamos entendiendo cómo piensa cada uno y cómo actuar en cada situación”, señaló.
También valoró la relación con su compañero Rafael Câmara. La cercanía cultural facilita el intercambio técnico y humano. “Es rapidísimo, muy talentoso y tenemos estilos similares”, apuntó.
Con el respaldo de Invicta Racing, el paraguayo no esquiva la ambición: se siente candidato al campeonato. Tras Australia —donde ganó en el 2025— llegarán nuevas pruebas para profundizar el desarrollo. “Será la última oportunidad del año para probar cosas diferentes”, anticipó. Confianza y convicción marcan el inicio de su temporada.


