De ser el elemento principal para el desarrollo de este juego a convertirse en un protagonista clave para evitar los tan indeseados fallos decisivos. La Trionda, la pelota oficial de la Copa del Mundo, incorporará una tecnología inédita para ayudar a los árbitros y al sistema VAR durante los partidos.
La gran novedad está en su interior, un chip con sensores de movimiento que enviará información en tiempo real sobre lo que ocurre con el balón dentro del campo. El dispositivo podrá registrar datos como velocidad, dirección, trayectoria, rotación y aceleración, además de identificar con precisión el momento exacto en que un futbolista tiene contacto con la pelota.
¿Para qué servirá? Principalmente para mejorar la toma de decisiones arbitrales. El sistema permitirá conocer con mayor exactitud cuándo se produjo un pase, un desvío o un toque, información fundamental en jugadas donde cada segundo puede cambiar el destino de un partido.
También será utilizado para las acciones de fuera de juego. La tecnología podrá indicar el instante preciso en que salió un pase, combinándose con las 12 cámaras de seguimiento de los futbolistas para ayudar a determinar si un jugador estaba habilitado o no. Será, además, una herramienta de apoyo en jugadas de mano, penales o goles polémicos, ya que permitirá reconstruir con mayor claridad la secuencia de contactos y movimientos del balón.
Cada juego contará con 20 de estos balones totalmente cargados previamente, como un teléfono celular, por inducción electromagnética. Solo la Trionda Pro, aquellos destinados para el uso profesional, vienen con esta tecnología; aquellos destinados para el uso comercial de la marca encargada no poseen el chip.
La tecnología estará presente en todos los encuentros del Mundial 2026, marcando una nueva era donde el balón podrá contar que fue la historia exacta de cada jugada.









