Mientras el plantel de Rubio Ñu viene intensificando tareas, la comisión directiva pisa el acelerador para ir concretando incorporaciones de manera a tener el equipo completo, pensando en el Torneo Apertura. Hasta el momento, tres municiones nuevas han sido confirmadas en la entidad del barrio Santísima Trinidad, se trata de Aldo Bareiro (portero), Jorge González (zaguero central) y Octavio Alfonso (mediocampista).
Es notable la intención del entrenador Gustavo Morínigo de ir por otro guardameta más. Hace semanas manifestaron que Roberto Júnior Fernández tiene las puertas abiertas del club para sumarse y buscar esa continuidad que necesita para estar en los planes de la selección paraguaya, teniendo en cuenta que se viene la Copa del Mundo y es requisito del estratega Gustavo Alfaro, estar a ritmo.
Ahora, surgió la posibilidad de que llegue otro golero argentino, con pasado en Sportivo San Lorenzo, Sportivo Luqueño y Sol de América, Nicolás Campisi, 1,88 de estatura, 29 años, quien viene de jugar en Miami Fútbol Club de la Segunda División del fútbol estadounidense. El propio jugador aseguró en un medio radial que existen conversaciones con el Albiverde, pero nada definido aún: “Hay ahí unas conversaciones que muchas veces prefiero mantenerme al margen para no confundir”.
Además, expresó su entusiasmo de tener posibilidades para retornar a nuestro medio: “A mí realmente desde el momento que me dijeron que sí, que existe esta posibilidad, me puso muy contento. Realmente me entusiasma porque justamente es volver a un país donde fui feliz, donde me siento cómodo y me motiva para seguir creciendo”.
Finalmente dijo: “Me encantaría que se pudiera dar, así que estoy totalmente abierto a que se pueda resolver”. Comienza una semana clave para definir cosas importantes en el Laureado, teniendo en carpeta lo del portero Campisi.
También se aguarda la posibilidad de contar con dos futbolistas de experiencia como Óscar “Tacuara” Cardozo y William Mendieta, que es un sueño ñuense según el presidente Rubén “Puchi” Ruiz Díaz. El objetivo es tener un buen promedio, es por eso que se apuesta a jugadores que poseen el pecho inflado para afrontar desafíos complicados.


