En los Juegos Deportivos Bolivarianos Ayacucho Lima 2025, el remo volvió a escribir la primera gran línea de gloria para Paraguay. Cada vez que el país se enfrenta a una justa continental de relevancia, la embarcación guaraní emerge como estandarte de sacrificio, temple y talento. Así ocurrió en Odesur 2022, luego en los Panamericanos Júnior ASU 2025 y ahora nuevamente en la vigésima edición de la cita bolivariana, donde las jóvenes remeras Fiorella Rodríguez y Agustina López conquistaron el primer oro paraguayo en la prueba de dos sin timonel (W2-).
La regata, disputada en las agitadas aguas del balneario de La Punta, a un lado del Puerto del Callao, presentó un desafío adicional: el movimiento intenso del oleaje, tan cambiante como impredecible. Para Agustina, sobre todo, fue un escenario completamente nuevo. Pero ni ella ni Fiorella se dejaron intimidar. Desde la largada impusieron un ritmo enérgico, sostenido, sin ceder terreno a la incertidumbre del mar abierto. Eran dos jóvenes, sí, pero con la claridad deportiva de veteranas que ya habían brillado en ASU 2025, donde dejaron la vara alta con un notable aporte al medallero nacional.
El tramo final de la carrera fue el más dramático. A falta de cien metros, y cuando las paraguayas endurecían la aceleración para resistir la arremetida rival, una sacudida del bote provocó que uno de los calzados de Agustina se desprendiera. Remar sin apoyo firme, en plena definición, parecía un golpe letal. Sin embargo, ocurrió lo contrario. La dupla reaccionó con una determinación que refleja el ADN del deportista paraguayo, esa garra tan nuestra. Ni el agua, ni el viento, ni el percance técnico lograron quebrar el ritmo. Cruzaron la meta con autoridad, firmando una conquista que lleva no solo su nombre, sino el de todo un país.
Ese oro representó, además, la duodécima medalla paraguaya obtenida hasta ese momento en los Juegos Bolivarianos, ya que, horas después, llegó la décimo tercera de la mano de Adriana Sanabria en remo. Un recorrido que habla de diversidad y crecimiento.
Medallero paraguayo parcial en los Juegos Bolivarianos:
Remo: 1 oro (Rodríguez-López en W2-), 1 bronce (Adriana Sanabria en single ligero).
Esgrima: 2 platas (Montserrat Viveros individual y por equipos junto a Janine Hanspach y Jimena Cabrera).
Squash: 1 plata (Gatti-Palacios) y 4 bronces (Gatti, Marcantonio, Acosta-Saavedra, equipo femenino).
Hockey: 1 plata por equipos
Natación: 2 bronces (Charles Hockin en 50 m y 100 m espalda).
Taekwondo: 1 bronce (Taekyo Priore).
Futsal apunta al podio
Pero la fiesta guaraní en Lima no se limita al agua. En el parquet del Club Metropolitano Cahuide, la selección paraguaya de futsal FIFA también dio señales firmes de ambición competitiva. Con un empate 2-2 ante Venezuela en la última jornada de su serie, la Albirroja terminó como líder de su grupo y se metió en la fase semifinal con solvencia. Roberto Gamarra e Ígor Insfrán adelantaron a Paraguay en los primeros minutos, mientras que el empate vinotinto llegó a través de David Rojas y Eliecer Campos. El punto sumado se apoyó en la victoria previa frente a Perú por 2–1, un duelo áspero que terminó decantándose gracias al tanto decisivo de Alex Iván López.
El futsal, disciplinado y competitivo, se atreve a soñar con podio. Y en ese sueño se refleja la energía que está mostrando la delegación paraguaya en estos Bolivarianos.
Los Bolivarianos 2025 comienzan a teñirse de dorado para la delegación guaraní. Todavía queda mucha competencia donde Paraguay puede llegar al objetivo trazado antes de estos Juegos, el que se fijó en superar lo hecho anteriormente.



