Entre las disciplinas excluidas se encuentran el baloncesto en sus modalidades 5x5 y 3x3, el canotaje slalom, la gimnasia aeróbica, la natación artística, el polo acuático y la pelota vasca femenina. También se eliminaron algunas pruebas tradicionales del atletismo, como los 3.000 metros con obstáculos, los 400 metros vallas, el salto con garrocha, el lanzamiento de jabalina y la marcha, tanto en la rama masculina como en la femenina.
La determinación generó inquietud en varias federaciones nacionales, especialmente en aquellas que consideran los Juegos Bolivarianos como una instancia de desarrollo y exposición para atletas jóvenes. El baloncesto, uno de los deportes más populares del continente, será una de las ausencias más notorias. En el caso de Paraguay, el país tenía previsto presentar selecciones competitivas en ambas ramas.
Los Juegos Bolivarianos, creados en 1938, tienen como objetivo promover la integración deportiva entre las naciones bolivarianas y servir como antesala de los Juegos Panamericanos. Por ello, la reducción del programa representa un cambio significativo en el espíritu integrador que caracteriza al certamen.
Pese a las críticas, la Odebo ratificó las fechas y sedes oficiales, asegurando que las obras en Ayacucho y Lima avanzan conforme a lo planificado. Se espera la participación de miles de deportistas en las disciplinas confirmadas, en un evento que, aunque más acotado en su oferta deportiva, buscará mantener la esencia competitiva y fraternal que distingue a los Juegos Bolivarianos.


