El Rally de Japón entregó una trama espectacular con un cierre “cabeza a cabeza” entre los principales protagonistas. En un recorrido estrecho, técnico y traicionero sobre asfalto, Sébastien Ogier volvió a mostrar la solidez que lo ha definido durante más de una década en la disciplina. El piloto francés controló la carrera, administró los márgenes y defendió con oficio la presión constante de Elfyn Evans, quien terminó segundo a solo 11.6 segundos.
El Rally de Japón confirmó que la lucha por el campeonato llegará hasta la última cita, con Sébastien Ogier y Elfyn Evans separados por apenas tres puntos. En el plano regional, el paraguayo Diego Domínguez Bejarano sumó experiencia valiosa en la categoría WRC2, ratificando su continuidad en la curva ascendente de competitividad internacional.
El podio lo completó Sami Pajari, también con Toyota, consolidando un fin de semana de dominio absoluto para la marca japonesa en su propio territorio. Detrás llegaron Ott Tänak (Hyundai) y Grégoire Munster (Ford), ambos sin el ritmo necesario para disputar la punta, pero sumando puntos importantes para sus equipos en la tabla de constructores.
Con este resultado, la clasificación del Mundial queda abierta: Evans encabeza con 272 puntos, Ogier queda segundo con 269, y Kalle Rovanperä se mantiene tercero con 248, ya sin margen para errores en la última fecha. La definición, como pocas veces en los últimos años, llegará a la última cita con dos pilotos separados por solo tres puntos.
Domínguez Bejarano suma experiencia clave en WRC2
Dentro de la categoría WRC2, el paraguayo Diego Domínguez Bejarano completó una participación enfocada en consistencia y kilometraje. En un rally donde los tramos exigen precisión milimétrica y lectura de grip constante, el piloto optó por una estrategia de progresión sostenida, evitando riesgos innecesarios y priorizando la acumulación de ritmo competitivo en asfalto internacional.
Más allá del resultado numérico, el desempeño debe leerse en clave de proyección: Domínguez continúa integrándose al ecosistema del Mundial, trabajando en la adaptación fina al estilo de conducción que demanda el WRC moderno y consolidando presencia en la élite de la segunda división global. La experiencia recogida en Japón será directamente útil para la planificación de su campaña 2026.


