El equipo europeo manejó mucho mejor la posesión de la pelota, aceleró cuando encontró espacios y castigó los errores defensivos de Senegal; todo esto, en el complemento, ya que en la primera mitad, pese a los numerosos intentos de uno y otro seleccionado, nadie pudo romper el momentáneo cero.
La gran figura del encuentro fue nuevamente la estrella francesa Kylian Mbappé, autor de dos de los tres goles de su seleccionado. El tanto de apertura pasó por sus pies, en el minuto 21 del complemento; aumentó Barcola a los 37 minutos, pero Mbaye descontó el marcador ya en tiempo adicional. De inmediato, apareció de nuevo el francés que juega en el Real Madrid para marcar definitivamente el 3-1 para su equipo.
El 3-1 refleja un partido en el que Senegal compitió durante varios pasajes, aunque la diferencia de eficacia en las áreas terminó inclinando la balanza para los franceses.


