Paraguay históricamente nunca llegó a disputar una etapa más allá de cuartos de final (Sudáfrica 2010) en la historia de las fases finales de los mundiales de fútbol.
Pero tres de los equipos que alcanzaron títulos, hallaron en la Albirroja al escollo más duro que superar para finalmente ceñirse esas coronas y entre ellos, un anfitrión.
El 28 de este mes se cumplirán 28 años del partido más complicado que tuvo que afrontar y superar Francia, en el Mundial que albergó para completar su campaña con su primer título ganado en casa en aquel exitoso 1998.
En ese partido los galos no le pudieron hacer un gol en 90 minutos al formidable guardián de la portería paraguaya, José Luis Chilavert.
Ese partido fue el primero y único de aquella edición mundialista, en que se implementó el gol de oro y al lograrlo el francés Laurent Blanc tras perfecta asistencia de David Trezeguet, echó por tierra el sueño albirrojo.
Ni siquiera en la final, que le ganó 3 a 0 a Brasil, los franceses pasaron tantos sobresaltos como en aquel partido de octavos de final frente a nuestro seleccionado nacional, así como en el siguiente encuentro que le ganaron a Italia por penales.
<b>Antes pasó con Brasil y después con España</b>
Otros dos campeones que sudaron la gota gorda frente a Paraguay como no lo hicieron en las campañas coronadas con los cetros en los que debieron imponerse a Paraguay, fueron, antes de Francia 98, el poderoso pentacampeón mundial Brasil en la temporada 1970 y España para ganar su primera corona en 2010.
En su trayectoria hacia el título, aquel combinado de ensueño comandado por el Rey Pelé, derribó a cuanto rival se le cruzó con dos goles de diferencia como mínimo, tanto en eliminatorias como en las finales, incluido el partido por el cetro que le ganó en calidad de invicto 4 a 1 a Italia, con una dorada cadena eslabonada por doce victorias en otros tantos enfrentamientos, sin ceder siquiera un empate.
El más trabajoso triunfo fue en el mítico Maracaná de Río de Janeiro, el 31 de agosto de 1969, cuando solo una vez el genio Pelé pudo vulnerar el arco del golero de América, Raimundo Aguilera. Ese partido quedó para siempre con el record perpetuo de público (202.000 personas). Brasil venía como local de golear 6 a 2 a Colombia y 6 a 1 a Venezuela.
En las finales solo Inglaterra, así como la Albirroja, pudo aguantarle 90 minutos sufriendo un solo gol en contra, permitiéndole apenas mínima ventaja.
Finalmente, la “furia española” en Sudáfrica 2010, apenas pudo avanzar a semifinales con mínima y agónica ventaja de 1 a 0 el recordado 3 de julio de 2010 en el estadio Ellis Park de Johannesburgo, donde Oscar “Tacuara” Cardozo había desperdiciado un penal que le detuvo Iker Casillas, que pudo haber adelantado al equipo guaraní en el marcador sobre los 59 minutos. Después David Villa permitió al cuadro hispano un angustioso triunfo por 1 a 0 con el gol apuntado en el minuto 83, dicho por los propios protagonistas ibéricos, el partido más difícil en su camino a su primera, y única, estrella mundial.


