Durante sus primeros años de máximo esplendor, Olimpia le ofreció y logró incorporarlo a su plantel de fútbol de campo. Incluso llegó a jugar en la reserva tres partidos. Pero en la disyuntiva de complicarse su carrera universitaria, eligió no desprenderse de los libros y el estudio, lo que le facilitaba el fútbol de salón en el Paraguay y luego las comodidades que le dio el Interviú en España.
La amistad con un grande de nuestro fútbol: Gustavo Benítez
Otro hecho anecdótico referido por Ramón fue cómo lo conoció y trabó amistad perdurable con el gran mediocampista Gustavo Benítez, quien lesionado antes de reaparecer jugó en la reserva en la que compartió cancha con el célebre salonista.
Ahí surgió una amistad entre ambos que se acrecentó cuando el ya exfutbolista y exitoso entrenador dirigió al Rayo Vallecano de Madrid (que acaba de ser subcampeón de la Conference League Europea). Esta empatía los mantiene unidos en sólida amistad hasta hoy.
Tres hermanos en una selección paraguaya
Tres de los diez hermanos Carosini integraron la selección paraguaya universitaria de fútbol de salón, que en 1984 disputó el mundial universitario de la especialidad en São Paulo, Brasil.
Así como pasó con otros apellidos ilustres de la época de los combinados mayores del fútbol chico, los Lezcano y los Ruiz Díaz, se dio la especial circunstancia al ser todos universitarios, este raro hecho de que tres hermanos formen una selección guaraní: Ramón (estudiante de Medicina), Francisco (de Arquitectura) y Alberto (de Ingeniería). Ese Mundial sirvió para que lo vieran integrantes del cuadro de España que eran del Interviú y fue el primer contacto, previo a lo que después terminó siendo su enrolamiento definitivo al año siguiente tras el mundial de FIFUSA.


