Con más de 500 millones de ejemplares vendidos desde el 2003, la franquicia de Activision Blizzard sigue siendo número uno del mercado, con varias ediciones que superaron los 20 millones de copias.
La nueva versión, “Call of Duty: Black Ops 7”, se desarrolla en el 2035, donde un comando de fuerzas especiales se enfrenta a un terrorista nicaragüense decidido a “quemar el mundo en tres días”. Es una apuesta arriesgada, ya que los episodios futuristas han sido históricamente los menos apreciados por los jugadores.
En este juego no hay “jetpacks” ni carreras por las paredes, elementos que el público rechazó, explica a la AFP Stephanie Snowden, directora de comunicación de Activision. Sí, incorpora un nuevo movimiento que permite rebotar en las paredes con un doble salto.
“Black Ops 7” mantiene la fórmula de las últimas entregas y recicla éxitos del pasado: continúa la historia de los episodios 2 y 6 y recupera personajes y mapas conocidos. Para algunos, la licencia se renueva poco y corre el riesgo de cansar, advierte Lou Martin, que lo probó en la Paris Games Week.
El liderazgo de “Call of Duty” en los juegos de disparos podría verse amenazado este año por “Battlefield 6”, lanzado el 10 de octubre con un arranque fulgurante. Según Electronic Arts, es “el mayor éxito de lanzamiento” de la serie, con más de 7 millones de copias en una semana, muy por encima de las flojas ventas de “Battlefield 2042” en el 2021.
“Battlefield” propone mapas multijugador más pequeños y un modo “battle royale” que compite con el de “Call of Duty”. Este responde con sus clásicos modos: campaña —esta vez cooperativa—, multijugador y zombis.
Pese a las críticas sobre la falta de innovación, la saga conserva una base de jugadores fieles. “Aunque no se renueva lo suficiente, sigo prefiriendo ʻCall of Dutyʼ a ʻBattlefieldʼ, que es demasiado complejo para mí”, dice Reda Mbarki, informático.


