Profundo pesar en la comunidad musical y en toda la ciudadanía por el fallecimiento de Quemil Yambay. Los artistas destacaron su sencillez y la gran influencia que significó el autor de “Lidia Mariana” en la música popular tradicional.
El cantante David Portillo, presidente de Autores Paraguayos Asociados (APA), visitó varias veces a Yambay en su lecho de enfermo, en los últimos años. “Siempre mantuvo un humor contagiante. Quemil siempre estuvo rodeado de su familia, que no solamente supo cuidarlo sino también a su acervo musical de manera respetuosa”.
“Se sabía hacer querer y tenía una autoridad muy grande ante las personas que lo rodeaban, artistas y familiares. Esas cosas se consiguen no solamente por el éxito sino por la calidad de persona. Así como era muy alegre, en la misma estatura, era un karai guasu”.
El director de la Orquesta Nacional de Música Popular, Luis Álvarez, recuerda la vez en que estaba esperando turno para entrar en escena con su hija Patricia, cuando vio a Quemil sentado y se acercó a él. “Con mi violín comencé a interpretar “Ryguasu kokore” en su oído e inmediatamente empezó a imitar a las gallinas, lo cual derivó en la risa de los presentes. Marlene Sosa vio esa escena y me propuso realizar un evento con música dedicado a los animales. Ese show lo presentamos en plena pandemia, en el ciclo “El especial de Luis Álvarez” que realizo cada año. Queda como un gran documento para que las generaciones futuras conozcan quién fue el gran Quemil Yambay”.
La cantante Lizza Bogado recuerda dos momentos compartidos con Yambay: “La primera experiencia fue cuando unimos voces en la canción ‘Primavera’ de Emiliano R. Fernández a la cual él le puso los sonidos onomatopéyicos de la naturaleza, una colaboración que atesoro como un encuentro entre la canción de autor y la esencia popular más pura del campo. Quemil no era solo un músico, sino un cronista de la realidad paraguaya a través del humor y la polca”.
“También recuerdo con especial cariño el encuentro en Caraguatay en 2023, donde interpretamos juntos con Los Alfonsinos la mítica canción ‘Lidia Mariana’. Fue un momento de emoción a flor de piel. He interpretado los temas de don Quemil para conectar a los compatriotas en diferentes lugares del mundo con nuestras raíces, ese cordón umbilical que nos une a los paraguayos con nuestra patria”.
El cantante Ricardo Flecha resaltó que el Paraguay amaneció más pobre el día de ayer con la desaparición de uno de “los más grandes exponentes de la cultura campesina, hoy arrasada por el agronegocio, por la depredación de este sistema capitalista que nos va liquidando de a poco. En una oportunidad, bajando de un escenario, su hijo se acerca y me dice que su papá quería hablarme y que me esperaba en la camioneta. Voy y le pregunto ‘Aquí estoy Maestro, mba’e pa reikotevẽ’ y me dice ‘eju che ykére nde mitã’i’ y acto seguido me toca la garganta y luego me hace la pregunta más graciosa que escuché: ‘¿Ndéiko reguerekoi peteĩ aparatito mba’e pe nde ahy’ópe?’ Hoy el campo llora y la selva llena de pájaros y sueños está en silencio, pero volverá a cantar en tributo a su ángel benefactor”.
El arpista Alcides Ovelar recuerda a Quemil Yambay como uno de los verdaderos referentes de nuestro folklore. “Me tocó compartir grandes momentos con don Quemil. Aprendí mucho de él, sin que lo sepa. Todas sus canciones y composiciones son únicas y las valoramos mucho como artistas”.
El requintista Roscer Díaz, que llegó a integrar el conjunto de Yambay, lo describe como una leyenda: “El más querido de todos los tiempos, hasta me animaría a decirlo. Tenía una autenticidad que solamente él podía tener, antisistema, anti todo. Me tocó ser por un par de meses parte de Los Alfonsinos. ¡Ni se imaginan lo que generaba Quemil en la gente! Llegaba a los lugares para actuar y ya eran lágrimas de felicidad de la gente de tenerlo en escena. Creo que ese sentimiento solo él podía generar. Su voz no se apaga. Está el compromiso de nosotros de seguir llevando su música, su arte no solo en Paraguay sino en toda Latinoamérica. El continente ha perdido a una voz auténtica que hablaba desde su ser interior sin dudar. Varios artistas internacionales me preguntaban por él siempre. Lo pongo en la misma línea que Mercedes Sosa, Atahualpa…”.


