Que se haga un estricto control y severa vigilancia sanitaria




La economía comercial ni la familiar paraguaya están en condiciones de recibir un nuevo golpe. La situación no es de la mejor para bajar los brazos o para que seamos sorprendidos por casos que dañen aún más el momento nacional. Por eso, hay que presar toda la debida atención al nuevo foco de gripe aviar detectado en Filadelfia, Chaco.

El propio director general de Epidemiología del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), Carlos Ramírez, confirmó la presencia del gripe aviar en la ciudad de Filadelfia, sumándose a los dos casos constatados en Neuland y Mariscal Estigarribia. Por de pronto, los brotes positivos fueron confirmados en aves de traspatio, es decir, autoconsumo, no así en granjas comerciales.

Aún así, el hecho merece la completa concentración de parte de las autoridades de la veterinaria nacional. Tiene que aplicarse con eficiencia las medidas sanitarias que corresponden, así como la severa vigilancia epidemiológica de la zona, de manera sistemática y completa. Nada se debe dejar al azar.

La mejor tranquilidad para los productores y consumidores del país es el estricto seguimiento de los casos detectados. Por encima del comunicado oficial en el sentido que el consumo de productos avícolas no representa ningún riesgo para la salud, sabemos el peligro de la mala información o mala aplicación de las medidas sanitarias. Eso de igual modo afecta la salud de la economía en su conjunto.

Confiamos en la acción oportuna de las autoridades encargadas, pero advertimos que lo mejor es la verificación de todos los casos en sitio, y su fiel seguimiento, en tiempo y forma. No podemos permitir que un posible desliz venga a sumar quebrantos a la economía paraguaya, sea en el marco comercial y/o familiar.