Boquerón, la campaña que recuperó la autoestima y levantó la moral del soldado paraguayo

El 29 de setiembre se recuerdan los 90 años de la Victoria de Boquerón. Fue la primera gran batalla de la Guerra del Chaco que significó la recuperación del Fortín, la captura de sus ocupantes y la retirada de las fuerzas bolivianas. 

Boquerón fue también la primera gran victoria de las tropas paraguayas, al mando del entonces Tte.Cnel. José Félix Estigarribia. Este hecho fundamental sirvió para levantar la moral y la confianza del soldado paraguayo y de toda la sociedad paraguaya, golpeada todavía por la dura experiencia de la Triple Alianza.  

El diario La Tribuna en ese entonces ya acompañaba el acontecimiento histórico, con la cobertura de la Guerra, llevando a los hogares paraguayos las novedades del frente. 

Cronología 

La chispa que encendió la hoguera en el Chaco Paraguayo fue la toma la toma por las tropas bolivianas, del fortín Carlos Antonio López, a orillas de la laguna Pitiantuta, el 15 de junio de 1932. Paraguay reacciona y un mes y un  día después, el 16 de julio recupera la laguna Pitiantuta.  

Ante la retoma de Pitiantuta Bolivia adopta represalias y toma los fortines Toledo, Corrales y Boquerón. 

El 2 de agosto de 1932 se decreta la movilización general del pueblo paraguayo. 

El 24 de agosto se crea el Primer Cuerpo de Ejército y se le nombra a José Félix Estigarribia, entonces teniente coronel, como comandante del Primer Cuerpo de Ejército.   

Un mes después, el 2 de setiembre, Estigarribia ordenó la concentración de todos los medios en Isla Po’i, conocida también como Villa Militar.  

El 5 de setiembre lanza la orden de operaciones y la marcha para recuperar Boquerón se inicia el 7 de setiembre.  

En la madrugada del 9 de setiembre se inicia la batalla por recuperar el Fortín Boquerón. 

Fueron 20 días de intensos combates, donde las dos fuerzas enemigas tuvieron que lidiar también con la hostilidad del Chaco, el clima y sobre todo la falta de agua. De lado paraguayo a medida que transcurrían los combates, iban también llegando refuerzos.

Entre esos refuerzos, el 16 de setiembre llegan los cadetes de la Escuela Militar, encuadrados dentro del Regimiento de Infantería N° 6, Boquerón y tiene su bautismo de sangre el 17 de setiembre. 

Finalmente, el 29 de setiembre se confirma la victoria de Boquerón con la capitulación de las tropas bolivianas y el triunfo del novel ejército paraguayo. 

Para entender la importancia de la Victoria de Boquerón hablamos con el historiador militar, Gral. Roberto Olmedo, quien dijo que este triunfo fue fundamental para todo el derrotero que llevó al triunfo en la Guerra del Chaco. 

«En primer lugar, porque el Ejército Paraguayo estaba en plena organización. Tengamos presente que el 24 de agosto se crea el Primer Cuerpo de Ejército, con dos divisiones. Y había hasta cierta duda, porque veníamos de la dura experiencia de la Guerra contra la Triple Alianza, y tanto a nivel interno como en el exterior se dudaba de la capacidad del Ejército Paraguayo de afrontar una guerra. De ahí entonces, era de suma importancia conseguir ese objetivo, de conquistar Boquerón a cómo de lugar”, sostiene el general Olmedo.  

Batalla escuela

Explicó también que a esta batalla también se la conoce como “la batalla escuela”, porque se utilizó una táctica de ataque frontal. Esta fue una dura experiencia, porque significó la pérdida de muchas vidas, según Olmedo. 

“A partir de ahí Estigarribia nunca más realizó ataques frontales, sino los desbordamientos o envolvimiento, conocidos también como corralitos”, explicó Olmedo. 

Según el militar, la victoria de Boquerón hizo que la moral del Ejército Paraguayo subiera alto al punto que estimuló a que se tomaran otras posiciones de avanzada

El historiador mencionó que presidente Eusebio Ayala le había enviado una nota a Estigarribia diciendo que ataque Boquerón y que posterior a eso se repliegue, nuevamente a Isla Po’i, “para demostrar a propios y extraños que el Paraguay, posee capacidad militar”. 

“Sin embargo, Estigarribia no consideraba esa maniobra prudente y terminada la batalla de Boquerón reúne a sus comandantes subordinados y les expresa lo siguiente: “Proceder de acuerdo con los hechos, aún a trueque de no seguir la línea de conducta específicamente señalada por el superior no es desobediencia, sino capacidad e iniciativa y amor a la responsabilidad” y se lanza a la ofensiva estableciendo posteriormente posiciones defensivas desde el fortín Mariscal López, pasando por Nanawa, Centeno, Gondra hasta Toledo».

Con esta iniciativa, desoyendo la recomendación de Ayala, el comandante Estigarribia logró ganar la mayor cantidad posible de terreno al frente en el territorio chaqueño, disponiéndose ya a esperar la ofensiva boliviana. 

Olmedo afirma que Boquerón fue el primer paso para fortalecer la moral y constituir el Ejército. 

“Boquerón fue muy importante porque allí nuevamente nace la credibilidad en el ejército y de que éramos capaces de llevar adelante una guerra», sostuvo. 

«El sacrificio y la entrega que dio ese novel ejército paraguayo en Boquerón tiene que servirnos para recuperar nuestra confianza de lo que podemos lograr como sociedad y como nación paraguaya y recuperar nuestro patriotismo y el amor a nuestra soberanía”, reflexionó el general Olmedo.