Ladrones aprovechan reacción nula de autoridades para realizar robos de aviones

Como si supieran como asegurar un premio consuelo de salida, delincuentes encuentran un nuevo nicho y es de ser “robaviones”. Generalmente, personas dedicadas a la aviación por hobbie o por trabajo son víctimas. Llama la atención como justo ahora, en la última parte del gobierno de Abdo Benítez, comience a haber una ola de robos de aeronaves y se presume a primera que las máquinas serán usadas en el tráfico de drogas.

El último caso que ocurrió en la víspera en el departamento de Caaguazú, en una colonia menonita, detonó el modo de operación de los malvivientes y la inversión en tecnología que llevan para alzarse con un avión sin que los servicios de inteligencia, manejen los datos que por su complejidad, algo deberían de saber y actuar para prevenir.

Hasta Casilla 2, una colonia menonita de Raúl Arsenio Oviedo en el departamento de Caaguazú, un grupo comando se alzó con un avión Cessna 182 en plena madrugada. Si bien el dueño del establecimiento se dio cuenta de la presencia de extraños en su aeródromo, no pudo notificar a las autoridades por culpa de un elemento impensable, un inhibidor de señales o jammer que se deberían usar en las cárceles pero ahora son parte de las herramientas delictivas de los malvivientes.

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La víctima fue Theodor Isaak Schellenberg, colono y piloto de 51 años, fue en sus instalaciones que irrumpieron personas desconocidas a robar nada más y nada menos que un avión de pequeño porte, rebajando al mínimo la confianza de las autoridades que deberían prevenir este tipo de situación.

No es el único caso

La situación no es la primera porque hace unos días atrás se viene notando con cierta frecuencia, el robo de aviones particulares por parte de un grupo que actua entre seis a ocho personas y se movilizan con violencia las veces que se alzan con los aparatos aéreos.

En la granja Doña Anita de la ciudad de Caapucú, departamento de Paraguarí, se produjo en diciembre pasado la sustracción de una aeronave Cessna modelo 210, de la misma forma que en Raúl Arsenio Oviedo se alzaron ayer con el avión del menonita. En un operativo calcado, llegaron los delincuentes y llevaron la aeronave que a su vez era como un elemento de trabajo para la granja.

Este tipo de hecho también fue registrado hace más de un año en Loma Plata, departamento de Boquerón donde fue hurtada un avión de marca Cessna 172. Lo llamativo de aquel suceso era que previamente, el grupo que sustrajo el Cessna del hangar, había robado otro avión Cessna de un club de paracaidismo ubicado en Foz de Iguazú Brasil.

Evidentemente hay un grupo que hace tiempo trabaja, buscando y asaltando a pilotos particulares para hacerse de los aviones que tienen y así darles un uso ilícito posterior en la cadena del crimen organizado, mismo crimen que abandera la lucha frontal de esta administración gubernativa pero finalmente se reinventa para ir un paso más al frente.