Ganaderos paraguayos sorprendidos por la extrema seguridad en Australia

El doctor Silfrido Baumgarten, es un ganadero paraguayo que actualmente fue a Australia como jurado de la raza Senepol junto con su hermano, el doctor Dario Baumgarten, ex ministro de Agricultura y Ganadería. Interiorizándose en la cría de toros Belmont Red, para más adelante, probar la genética de estos animales en nuestro territorio, se sorprendieron por la seguridad que se vive allí, en un punto que, pese a tener al próximo vecino a 200 kilómetros de distancia, no existen cuatreros amenazando la paz.

La falta de cuidadores de una estancia, llamó la atención del Paraguayo, quien llegó al sitio para conocer más sobre la forma como en Australia se crían a esta raza, cuya genética están intentando traer a nuestro país. Los dueños viven en otro punto del país y la estancia queda a cargo de personal esencial, donde solos prácticamente atienden cerca de 100 mil hectáreas de terreno.

Nadie a 200 kilómetros

Con el siguiente vecino viviendo a 200 kilómetros, este tipo de seguridad, no se encontrará en nuestro país, resaltó el ganadero totalmente sorprendido por lo que ve en Oceanía. En un video, que compartió con La Tribuna, Baumgarten explica que en un paraje, parecido a las tierras que se encuentran en el departamento de Amambay, los dueños no pueden venir a la estancia, no obstante, el ganado se encuentra de manera impecable.

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“Ojalá que algún día en Paraguay podamos tener este tipo de tranquilidad”, auguró el ganadero, comparando con la inseguridad que viven en las estancias de nuestro país.

En el interior de la estancia, nada fuera de lugar; si bien está el mobiliario indispensable, no tiene ningún vestigio de haber sido violentado, algo que es prácticamente normal en Paraguay, si alguna estancia se encuentra desocupada, rápidamente es desvalijada no dejando un grifo siquiera. “Es totalmente diferente la vida del primer mundo”, ponderó el paraguayo.

La inseguridad, dentro de las estancias paraguayas, es históricamente reconocida, por tanto, cualquier compatriota que observe la excesiva seguridad, dentro de las estancias australianas, se quedará sorprendido por lo que observa en un país del primer mundo.