Internas coloradas contaminan y distraen la atención sobre problemas sensibles para el país  

Las internas del Partido Colorado para las elecciones presidenciales del 2023, una vez más contaminan, problemas graves y sensibles para la sociedad paraguaya, como son el secuestro y las atrocidades del grupo criminal EPP. 

Ahora se pretende presentar las denuncias de la exfuncionaria Ana Dina Coronel como una operación del cartismo contra el gobierno, pero se ignora que el problema de fondo, es si realmente se está buscando a los secuestrados y qué hacen las Fuerzas de Tarea Conjunta, para rescatar a los compatriotas o atrapar a los secuestradores. 

Tras ser destituida del cargo de coordinadora general de Establecimientos Penitenciarios de Mujeres, Ana Dina Coronel había revelado en conferencia de prensa que hace cinco meses proporcionó al entonces ministro de Justicia, Edgar Olmedo, dónde podría estar el cuerpo del exvicepresidente Óscar Denis y cómo supuestamente murió el ganadero Félix Urbieta, ambos secuestrados por el EPP.  

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Coronel dijo que había transmitido la información, que le proporcionó una reclusa, a todas las instancias correspondientes, como al director de Vigilancia y Seguridad Penitenciaria, Artemio Vera; al entonces viceministro de Política Criminal, Daniel Benítez, actualmente ministro de Justicia y a Édgar Olmedo, entonces ministro y actualmente representante del Poder Ejecutivo en el Consejo de la Magistratura.  

La funcionaria destituida exhibió mensajes de WhatsApp remitidos tanto a Olmedo como a Benítez, que señalaban que Denis habría sido enterrado en una comunidad indígena denominada Mbokaja’i, y que Urbieta se habría tirado a un río en un día de lluvia. 

Artemio Vera al ser consultado sobre la información revelada por la funcionaria, reconoció que sí le habló Coronel, pero que le había recomendado que averigüe más detalles y que después eleve un informe por el conducto correspondiente.  

Por su parte Edgar Olmedo, dijo que la información proporcionada por Coronel fue descartada, porque no fue certificada y concluyeron que la fuente no era fiable.  

A su turno, Benítez negó enfáticamente haber recibido la información sobre el supuesto paradero del cuerpo de Oscar Denis. Coronel volvió a contraatacar exhibiendo copias de mensajes de WhatsApp, intercambiado con Benítez que datan del pasado mes de agosto. 

La información existió

Sin embargo, las declaraciones de Vera, Olmedo y Benítez revelan que existió la información y que los tres, nadie sabe con qué motivación ignoraron el dato. En el caso de Benitez el manejo es más irresponsable, porque negó enfáticamente que haya recibido el dato, pero Dina Coronel exhibió copias de mensajes de WhatsApp que demuestran de que sí fue informado. 

En un intento por desviar la atención, medios de comunicación afines al gobierno comenzaron a difundir la declaración de una reclusa que supuestamente habría sido la fuente de Ana Dina Coronel. 

La jugada del gobierno es más que burda, porque Dina Coronel nunca reveló su fuente, al menos a nivel de la prensa. La jugada del gobierno evidencia, una vez más, el lamentable manejo comunicacional del equipo de Mario Abdo Benítez, porque el problema de fondo no es quién proporcionó el dato, sino qué hicieron los funcionarios responsables con la información recibida. La respuesta es obvia, la ignoraron y ahora buscan desesperadamente una justificación.