El MITIC, corrige su rumbo o terminará matando la comunicación pública en Paraguay

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La Tribuna volvió luego de su larga pausa para intentar aportar, mediante la información y opinión, su grano de arena al Paraguay, ciertamente por la vía de la comunicación. En tal espacio tiene mucho que conducir el Ministerio de Tecnología de la Información y Comunicación ( MITIC). Creemos que, dentro de su competencia pública, debe operar de manera planificada en las interacciones con la ciudadanía.

El llamado «Súper Ministerio» nació alentado por un millonario apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo. Sin embargo, aún es poco o nada lo que hizo hasta el momento. En su tiempo de inicio se habló de un préstamo por un valor de USD 130 millones. El justificativo fue para que la ciudadanía pueda ahorrarse 260 trámites en el Estado y lo haga directamente por internet.

En otras palabras, el MITIC fue creado para digitalizar varias áreas del sector público. Ni eso se percibe a plenitud. Lo que fue denunciado es que sus directores y asesores tienen un salario muy diferenciado en comparación con quienes hacen, en verdad, prensa para el Estado. Tal discriminación está mal. A no ser que la idea sea liquidar la comunicación pública.

La realidad actual a manos del citado Ministerio pasa por un Canal que solo va por cable y que en apariencia se cae a pedazos. Lo digital, con IP, se mantiene gracias al gran esfuerzo de pocos periodistas. En tanto, Radio Nacional y sus repetidoras funcionan por pura inercia. Más bien sobreviven,

Sí, la Tribuna es un proyecto privado. Eso no saca el derecho a reiterar la necesidad de los medios públicos. La calidad de la información no es sólo responsabilidad de las enormes empresas económicas de prensa. Al contrario, los medios públicos tienen mucho que entregar, hasta para dar las informaciones que, por ahí, los medios privados puedan ignorar o desacreditar por intereses sectarios.

El equilibrio, más pluralidad y mayor cercanía con la gente, por qué no decirlo, está igualmente en la comunicación pública. Parecerá raro lo que destaca éste Editorial, ante eso, volvemos a repetir: La Tribuna volvió para sumar su pequeño esfuerzo en pro de una mejor comunicación en Paraguay. Por eso, hoy nos ocupamos de la comunicación pública que depende del Estado.

No podemos permitir que el tan promocionado MITIC termine en el fracaso. O lo peor, sea la causa de una muerte de la comunicación pública en la República. Por principio de equilibrio y transparencia, el MITIC debe priorizar la información en satisfacción a lo que realmente sirva a los ciudadanos y que, por ahí los medios privados, dejan en segundo plano.