ODD permanece vivo en el recuerdo y el aprecio de los deportistas

Escrito por: MANUEL VIVEROS

A poco más de una semana de la partida hacia las moradas eternas del gran Osvaldo Dominguez Dibb, continúan las repercusiones que este hecho produjo, dando cada vez más sólido sustento a la trascendencia de su obra directriz con señalado impacto en el deporte paraguayo.
Y seguirán extendiéndose estas manifestaciones, pues es un hecho que en la asamblea extraordinarai que ya convocó la diectiva del club de la franja negra para el 2 de marzo venidero, se cambie la denominación del estadio de futbol de la institución que pasará a llamarse ODD, mientras el predio completo que el club posee sobre la Avenida Mariscal López seguirá denominandose Manuel Ferreira.

De todas las frases célebres lanzadas por este gran lider que tuvo el Olimpia y que están condensadas en el libro «Memorias de la gloria, mi vida» cuya compilación estuvo a cargo de Hugo Vigray, la que más impacto ha generado es posiblemente ésta: «Mi País no necesita dinero, necesita gloria». Eso fue lo que le dijo Osvaldo Domínguez Dibb al presidente del Club Atlético Boca Juniors, Alberto J. Armando, depositandole un maletín cargado de dolares para que acepte para asegurar una disputa finalisima. «Compadre mañana gana Boca y esto es tuyo» planteó el dirigente argentino , recibiendo la célebre respuesta.

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ODD falleció en la tarde del viernes del 2 de febrero de 2024 tras estar internado por varios días en terapia intensiva de un sanatorio privado en Asunción. Pero su figura, su recuerdo, sus dichos y hechos están más que vivos y así seguirán por las crecientes muestras de resonancia que su personalidad ha generado. El 5 de agosto de 1940, ODD nació en el hogar Julio Dominguez y Emila Dibb. Cursó sus estudios en el colegio Fulgencio Yegros de Asunción y su gran visión en los negocios lo tornó muy joven en próspero empresario, graduado en la universidad de la vida. Se casó con Peggy Wilson Smith el 9 de mayo 1964 y del matrimonio nacieron seis hijos: Julio Osvaldo, Diana, Astrid, Alejandro, Cristian y Emilio.

A sus 11 años ejerció de aguatero en el Olimpia, el club de sus afectos desde la más tierna infancia, gracias a que su mamá era olimpista fanática quien quería ir a la cancha a ver al club de su corazón, pese a que su esposo no estaba de acuerdo con la idea, entendiendo que el fútbol era “cosa de hombres vagos». La persistencia de doña Emilia terminó por convencer a don Julio que terminaba dandole el dinero necesario para las entradas y los pasajes. Así fue como se metió a trabajar de aguatero de Olimpia para empezar a entrar gratis. Cada vez que caía un jugador él llevaba unas bolsas de goma con agua, corriendo a la par de don Ferdinando Encina.

También fue basquetbolista del Olimpia, cuyo Polideportivo lleva su nombre. «Recuerdo que en 1960, durante todo el campeonato no había jugado un solo minuto de ningún partido, y faltando 3 minutos de la final contra Nacional, como ya no había suplente, el técnico me hizo ingresar a la cancha y tuve la suerte de convertir 3 dobles consecutivos y fuimos campeones» recuerda en la citada obra ODD describiendo el comienzo de una racha de sucesos en el deporte, cuyo camino a la gloria balompédica empezó en 1975, desempeñandose muy pronto como presidente del Club Olimpia en los períodos 1976-1990 y 1996-2004. Bajo su presidencia, conquistó 14 títulos nacionales, 1 Copa Intercontinental, 3 Copas Libertadores de América, 2 Recopa Sudamericana y 1 Copa Interamericana.

Otra linda anécdota demostrando la gran jerarquía de Osvaldo Domínguez fue la entrega de copas de la final de la Libertadores 2002: «Yo quería darle un beso a la copa – relata el mismo – Y el brasilero (Presidente de São Caetano) me decía «no vas a tocar.» ¿Y quién es este No lo conozco. Yo tengo 25 años de presidencia y 20 copas Libertadores. Asi fue que le dije: Pero quién es usted para impedirme?. Yo voy a agarrar la copa y le voy a dar un beso- Y se molestó entonces le pegue un empujón. Y le di otra vez un beso a la copa».

Siempre tejiendo historias de glorias y momentos de mística y jerarquía, ODD quedó en el corazón de la afición hasta sus portreros dias en la tierra, trascendio hoy todavía más tras su muy sentido fallecimiento que generó un adios multitudinario. Al conocerse esta infausta noticia, tods los clubes de la primera división de Paraguay y de distintas regiones del pais y allende las fronteras hicieron sentir sus condolencias y publicaron su foto rindiendole homenaje, incluyendo al presidente de la república Santiago Peña y hasta el más humilde de los ciudadanos de nuestro pais. Al instante se cancelaron todas las actividades del club Olimpia «CERRADO POR LUTO».

Fue velado en las primeras horas en su domicilio de España y General Santos. A las 17:00 hs del sábado 3, se habilitó su último adiós en las instalaciones del club Olimpia, Salón Fundadores donde la gente podía ir a dejar ofrendas y despedirse de un grande thasta las 21:40. Por disposición de sus familiares su velatorio se reinició el día domingo a partir de las 12.00, disponiéndose su salida a «Los Aleros» donde siguió siendo velado hasta 18.00 recibiendo seguidamente cristiana sepultura, siendo despedido por celebridades del deporte y de otras actividades del pais y el exterior y una multitudinaria e incontable cantidad de aficionados al Decano.

Amén de la denominación del estadio de futbol con su nombre, el club ya aprobó que se erija una estatua que perpetue su egregia imagen en la sede de Para Uno.

Q.E.P.D
Osvaldo Domínguez 1940 – ∞