Lo que dejó la jornada de violencia en Ecuador



Al menos diez personas perdieron la vida y dos resultaron heridas en diversos ataques armados registrados en Guayaquil y Nobol, Ecuador, durante una jornada de violencia sin precedentes, encarada por delincuentes organizados contra el gobierno de Daniel Noboa. Los incidentes incluyeron la toma de las instalaciones del canal TC Televisión por un grupo fuertemente armado, donde empleados fueron tomados como rehenes.

La policía logró recuperar el control del canal y detuvo a trece personas, pero la violencia persistió en diferentes puntos de la ciudad, dejando ocho víctimas mortales. Entre los fallecidos se encuentra el cantautor Diego Gallardo, conocido como Aire del Golfo.

Guayaquil, epicentro de los disturbios y segunda ciudad en importancia del país, fue escenario de robos, saqueos y tiroteos en zonas comerciales. En la capital, Quito, también se reportaron hechos violentos. Dos agentes de policía fueron asesinados en la población de Nobol.

La jornada de terror incluyó el asalto armado en directo al Canal TC Televisión por un grupo perteneciente a Los Tiguerones, catalogados como «grupos del crimen organizado transnacional como organizaciones terroristas y actores no estatales beligerantes». La transmisión en vivo mostró escenas de caos, rehenes en el suelo y amenazas por parte de los atacantes.

Ecuador se encuentra en un estado de guerra inédito, respondiendo al desafío planteado por narcotraficantes y el crimen organizado contra el Estado. El presidente Daniel Noboa declaró el conflicto armado interno, reformando el estado de excepción vigente y desplegando a las Fuerzas Armadas para neutralizar a estos grupos.

Los nombres de los grupos involucrados en el crimen organizado transnacional, como Águilas, ÁguilasKiller, Ak47, Caballeros Oscuros, ChoneKiller, Covicheros, Cuartel de las Feas, Cubanos, Fatales, Gángster, Kater Piler, Lagartos, Latin Kings, Los P.27, Los Tiburones, Mafia 18, Mafia Trébol, Patrones, R7, Tiguerones, Los Choneros y Los Lobos, figuran en el decreto presidencial.

La fuga de líderes de Los Choneros y Los Lobos en días recientes ha complicado aún más la situación. La declaración de conflicto armado busca hacer frente a la ola de violencia desencadenada en respuesta a las medidas gubernamentales contra el crimen organizado.

La población ecuatoriana enfrenta toques de queda, suspensión de clases presenciales y un clima de temor. La Policía informó de la liberación de tres agentes secuestrados, mientras se desconoce el paradero de otros policías y funcionarios de prisiones retenidos. El presidente instó a la unidad nacional, recibiendo respaldo de diversas fuerzas políticas y de la ciudadanía.