La violencia volvió a teñir de sangre la ciudad de Pedro Juan Caballero en la noche del viernes 22 de mayo, cuando un presunto caso de sicariato acabó con la vida de un hombre identificado como Eulalio Aquino Fleitas, de 45 años, quien se desempeñaba como secretario de Asuntos Indígenas de la Gobernación de Amambay y además precandidato a concejal municipal de Cerro Corá.
El ataque ocurrió alrededor de las 20:00 en la vivienda de la víctima, ubicada en las afueras del barrio Jardín Aurora, camino a la colonia Mafucci, una zona donde en los últimos meses se registraron reiterados hechos vinculados a la criminalidad organizada y ejecuciones mafiosas.
De acuerdo con los datos manejados por investigadores, Aquino Fleitas se encontraba en su domicilio preparando un asado para recibir a un grupo de dirigentes políticos que debía reunirse con él esa noche. El ambiente era de aparente tranquilidad hasta que dos desconocidos llegaron al sitio a bordo de una motocicleta.
Según relató María Estela Romero, esposa de la víctima, los hombres actuaron con total frialdad, primero saludaron a Aquino Fleitas como si fueran conocidos y segundos después uno de ellos descendió del biciclo y abrió fuego directamente contra el funcionario departamental, momento en que el político cayó gravemente herido, mientras los atacantes escapaban rápidamente con rumbo desconocido.
Tras dar aviso a la policía local, los agentes del Grupo de Operaciones Especiales (GEO) acudieron al sitio y al percatarse de la gravedad de las lesiones, los uniformados trasladaron de urgencia al herido en una patrullera hasta el Hospital Regional de Pedro Juan Caballero, donde médicos intentaron estabilizarlo.
Sin embargo, horas después del ataque, el director del centro asistencial, doctor Osmar Fariña, confirmó el fallecimiento de Eulalio Aquino Fleitas, quien no logró sobrevivir al impacto de bala sufrido en la cabeza.
Agentes de investigaciones y personal de criminalística levantaron evidencias en la escena del crimen, testimonios y otros elementos que puedan ayudar a reconstruir el recorrido de los sicarios y determinar el trasfondo del atentado.
Hasta el momento, las autoridades no descartan ninguna hipótesis, aunque el caso presenta características típicas de sicariato, una modalidad criminal que continúa expandiendo el miedo en la capital del Amambay.


