“El voto asistido termina muchas veces convirtiéndose en un voto inducido por punteros políticos”, señaló el magistrado, al advertir que esta modalidad vulnera la libertad del elector y constituye un hecho punible que debe ser investigado por el Ministerio Público.
Bogarín remarcó que quienes integran la Justicia Electoral tienen el deber de actuar con absoluta imparcialidad, independientemente de los intereses políticos en juego.
Ante las denuncias sobre posibles maniobras de presión sobre electores, el titular del TSJE explicó que ya se coordinan acciones preventivas para impedir irregularidades durante la jornada electoral.
Entre ellas figuran protocolos especiales para fiscales electorales y mecanismos de actuación inmediata en caso de detectarse coacción al votante dentro o fuera de los locales de votación.
Otro de los puntos abordados por Bogarín fue la seguridad de las máquinas de votación. El presidente del TSJE reveló que la institución ya cuenta con una reglamentación específica para actuar ante eventuales intentos de destrucción o sabotaje de los equipos electrónicos utilizados en los comicios.


