El Chaco paraguayo fue el escenario de un despliegue logístico y humano del lunes 18 al viernes 22 de mayo. La iniciativa fue destinada a mitigar las necesidades urgentes de poblaciones vulnerables en el occidente del país. Mediante este esfuerzo, el Estado demostró su capacidad de articulación para descentralizar los servicios esenciales de salud y bienestar social.
La iniciativa reunió el esfuerzo coordinado entre la Fuerza Aérea Paraguaya y la XV Región Sanitaria del Ministerio de Salud Pública. Esta alianza estratégica permitió combinar capacidades logísticas de transporte aéreo, recursos humanos especializados y medios técnicos para ingresar a territorios históricamente relegados por su compleja accesibilidad geográfica.
Gracias a este operativo diversas comunidades de los pueblos originarios asentadas en el departamento de Presidente Hayes accedieron a asistencia médica especializada, medicamentos de alta necesidad, insumos de salud esenciales y productos alimenticios básicos para el sustento familiar.
En términos de salud, los profesionales médicos atendieron a un aproximado de 800 personas. El operativo incluyó consultas clínicas generales, la aplicación de dosis correspondientes a los programas nacionales de vacunación, controles prenatales para mujeres gestantes y diversas atenciones sanitarias complementarias indispensables para la prevención de enfermedades en zonas críticas.
Por otra parte, la logística aérea desempeñó un rol determinante en el traslado de recursos. En total, se distribuyeron 1.650 kilogramos de medicamentos e insumos médicos, asegurando el abastecimiento de los centros de salud locales. Asimismo, el apoyo alimentario se materializó con la entrega de 256 kilogramos de leche en polvo enriquecida, destinada a fortalecer la nutrición de niños y familias de las comunidades beneficiadas.
Este despliegue conjunto no solo cierra con una evaluación exitosa en sus metas, sino que reafirma la necesidad de mantener activos los mecanismos de cooperación entre las fuerzas del orden y las carteras sociales. La presencia estatal en el Chaco representa un paso firme hacia el resguardo de los derechos fundamentales de las comunidades nativas.


