En la pasarela se vieron vestidos, pantalones, chaquetas y abrigos con cortes sencillos y telas livianas. También destacaron los flecos, el satén y el cuero, uno de los materiales más representativos de la marca. Los tonos neutros fueron protagonistas, aunque algunas piezas incorporaron colores más intensos para dar contraste.
La presentación formó parte de una estrategia que busca acercar la marca a nuevos escenarios fuera de las tradicionales semanas de la moda. Además de exhibir las nuevas creaciones, el evento puso el foco en la artesanía y el trabajo detrás de cada prenda, elementos que siguen siendo fundamentales en el universo de Hermés.


